La geología de la campiña cordobesa, con sus abruptos contrastes entre los blandos rellenos aluviales del Guadalquivir y la firmeza de las calizas y margas de Sierra Morena, obliga a una caracterización sísmica precisa que solo un ensayo de ondas de corte puede proporcionar. En Córdoba, donde la expansión urbana avanza sobre terrenos de competencia muy variable, determinar el parámetro VS30 mediante la técnica MASW se ha convertido en un requisito indispensable para cualquier proyecto de edificación. Nuestro equipo de laboratorio aborda estas campañas con un enfoque operativo, consciente de que la velocidad de propagación de las ondas S en los primeros 30 metros define la clasificación del terreno según la norma NCSE-02 y condiciona directamente el cálculo sísmico de la estructura. A diferencia de otros métodos que requieren perforación, el análisis multicanal de ondas superficiales permite obtener un perfil continuo de rigidez sin alterar el subsuelo, lo que resulta especialmente útil en los cascos históricos de la ciudad donde las limitaciones de acceso son constantes.
En Córdoba, la variabilidad lateral de los suelos aluviales exige perfiles MASW cada 25-30 metros para no subestimar posibles inversiones de rigidez que las correlaciones con SPT pasan por alto.



