Córdoba creció abrazando la sierra y eso define su geotecnia. El casco histórico se asienta sobre terrazas aluviales del Guadalquivir, mientras que los nuevos desarrollos de Poniente y Levante se extienden hacia las margas del Mioceno. Esta dualidad geológica, con arcillas expansivas en la campiña y calizas blandas en la sierra, exige un estudio de mecánica de suelos que vaya más allá de una simple comprobación de carga. Hemos visto cómo la expansividad de las margas azules del sector de Brillante ha agrietado cimentaciones mal calculadas. Por eso, cada campaña que ejecutamos en Córdoba parte de un reconocimiento detallado de la unidad geotécnica, validando la capacidad portante real con ensayos como el ensayo CPT para perfiles estratigráficos continuos.
En Córdoba, la expansividad de las margas y la presencia de rellenos antrópicos en el viario histórico son los dos factores que más patologías generan en edificación residencial.
