La normativa ASTM D1557 y ASTM D698 definen el estándar para el ensayo Proctor en Córdoba. En la campiña cordobesa, los suelos arcillosos y limosos con yesos requieren un control de compactación riguroso. No basta con un valor de laboratorio genérico. La variabilidad litológica de la Depresión del Guadalquivir, con margas y niveles de terraza, exige correlacionar la energía de compactación con el tipo de obra. El laboratorio aplica el procedimiento Normal o Modificado según la carga prevista. La humedad óptima cambia drásticamente con la estación. El verano cordobés, con temperaturas superiores a 40°C, seca los suelos en superficie. Se complementa con un ensayo de granulometría para clasificar el suelo fino. La curva Proctor es el primer paso para cualquier terraplén o capa de firme.
La humedad óptima en suelos yesíferos de Córdoba puede desplazarse un 3% respecto al Proctor estándar si no se corrige por el contenido de sulfatos.



